martes, 28 de febrero de 2012

La pandilla del Agromán: Que ruja el coliseo


¿Cuál es el precio de un aplauso en este Gran Teatro?

¿Quién pone límite a esta selva de necrófagos hambrientos?

Que Mariluz se nos marchó

y en vez de dolor

tuvimos cuartetas.

Que Marta fue la solución

a la inspiración

de más de un poeta.

Y ustedes aplauden,

y ustedes consienten.

Aquí, al respetable,

le gusta la muerte.

Y después de la actuación

ya nadie se acuerda del muerto

y aplauden con gesto

de satisfacción.

Ya conté diez pasodobles

a los niños de Bretón

pero no vi diez autores

en la manifestación.

Eso es buscar sus aplausos

y es no tener corazón.

Cierren el Circo ¡Por Dios!

porque me embargan de pena

esos aplausos de Huelva

con las vísceras ajenas,

o que siga el mercadeo

si las masas tienen hambre

o que ruja el Coliseo

que en la arena huele a sangre.