"Una tradición no es negativa por
el mero hecho de serlo. Quizás solo debe
adaptarse a los tiempos"
No
es ninguna novedad decir que el carnaval Colombino no pasa por su mejor
momento. El decaimiento de esta fiesta es algo que se viene notando
desde hace muchos años y es una tendencia que está siendo muy difícil de
parar.
Las
causas que han llevado a herir de muerte a nuestra fiesta han sido
muchas, pero realmente inciertas de definir. Lo único que mantiene viva
la llama es el Concurso de Agrupaciones, pero a este ritmo tiene fecha
de caducidad más temprana que tarde.
¿Soluciones?
Sinceramente, no tengo ni idea. Intentos de acercar el carnaval a la
gente de Huelva han habido muchos, pero todos desacertados. Parchear un
año sí y otro también con actos encajonados y queriendo meter al no
carnavalero con calzador en una fiesta que sigue acotada han causado más un rechazo que una aceptación del ciudadano de a pie. Sencillamente, las fórmulas usadas no han sido la más adecuadas. ¿Para qué sirve una gigantesca carpa, se ponga donde se ponga, de los carnavaleros para los carnavaleros? ¿O una cabalgata-pasacalles que no hay por dónde cogerla?
Confieso que no soy amante del carnaval de calle en absoluto, pero también creo que la única forma de que esto salga adelante está ahí fuera, en los onubenses. Y en su espontaneidad. Si la FOPAC es la encargada de velar por los intereses del carnaval, la FOPAC lleva fracasando en su gestión desde hace muchos años. Porque el fracaso del carnaval de calle es el fracaso de sus dirigentes. Los de ahora y los de antes.
El carnaval no se ha adaptado a los tiempos que corren. Es hora de "venderlo" si queremos salvarlo y para eso no hace falta dinero, se necesita imaginación y talento. Pero de eso estamos muy faltitos.
La desaparición de las peñas y la falta de subvenciones que venían del Ayuntamiento también ha sido determinante para que esto se vaya a pique. Y el haber centrado todo el interés única y exclusivamente en el concurso ha provocado rivalidades, peleas y disputas que han distanciado a una gran cantidad de personas que verdaderamente vivían y disfrutaban del carnaval desde otra perspectiva. Esos ya son prácticamente irrecuperables.
Conozco a mucha gente de Huelva que en carnavales "emigran" a Cádiz a vivir sus días grandes de carnaval de calle, pero que ni siquiera saben que es el Entierro del Choco. "¿Huelva tiene carnaval?", preguntan incrédulos. Vamos, que haberlos, haylos. Solamente hay que atraerlos.
Yo creo que se debería soltar las riendas del carnaval de calle y entregarle el control al pueblo, que éste sabe muy bien como manejarlo. Las autoridades deben disponer y el pueblo...proponer.