lunes, 28 de enero de 2013

Mi visión sobre las puntuaciones


Os dejo un enlace que publiqué en mi blog el día 29 de Marzo de 2011. 

Han pasado dos años, dos carnavales, dos directivas, tres presidentes del jurado, dos secretarios y doce componentes del mismo......y seguimos cometiendo los mismos errores.

Lo vuelvo a publicar para hacer reflexionar a más de uno y a ver si de una puñetera vez dejamos de mirarnos el ombligo y por lo menos, debatimos las propuestas de los demás.

Ojo, pongo el mismo artículo que publiqué, por lo que los datos son los del concurso de aquel año, ¡¡¡¡ no "confundirse...." !!!!

Mi visión sobre las puntuaciones.

Aspectos que yo cambiaría en torno al concurso de agrupaciones, labor del jurado:

  • Diferenciar jurados por modalidad. Es algo que tengo clarísimo. Las sesiones se vuelven maratonianas y los únicos que no se pueden tomar un descanso durante las mismas son los miembros del jurado, junto con los medios de comunicación, aunque, incluso estos, pueden turnarse en la retransmisión, siempre y cuando el medio en cuestión tenga 2 colaboradores (como hay en algunos casos). 
 
La atención que se puede prestar sólo a la mitad de las actuaciones es mucho mayor que a todas ellas. Y cuando hay una fase de preliminar, con 62 agrupaciones este año, una fase semifinal, con 37 agrupaciones, una final, con 10 agrupaciones y un concurso local, con 13 agrupaciones, son demasiadas como para prestar la misma atención a todos los repertorios por igual. Sería lo más justo, pero no es la realidad. Con tanto repertorio y tantas agrupaciones se pierde atención, por mucho empeño que pongas, y eso puede ser perjudicial para algunos grupos.
Es decir, mi opinión es que se deberían distinguir jurados por modalidad.

  • Fuera los puntos individuales. Los puntos deben ser consensuados entre todos los miembros del jurado por modalidad. Que haya, si se tercia, debate abierto en cuanto a los puntos que se le deben de otorgar a unos y a otros. Creo que es la única forma de que el concurso sea un poco más justo con todos los grupos, que se pongan todas las cartas sobre la mesa y que cada uno sepa que piensa el otro. Todos sabemos que dos ojos ven menos que seis, al igual que dos oídos oyen menos que tres pares. Lo que a uno se le puede escapar en un momento dado, a otro no. Por poner un ejemplo, ¿por qué se puntúa el tipo de Los Saturninos menos en semifinales que en preliminares? Sencillamente porque uno de los miembros del jurado se dio cuenta de que el cohete no lo traían en semifinales, y eso, para la mayoría del jurado, es un elemento que resta puntos con respecto al primer pase. 
Es decir, mi opinión es que los puntos que se otorguen sean de modo general, no individual por cada uno.

  • Para que se cumpla el punto anterior, el jurado debe tener un poco de intimidad para debatir. Una pequeña sala, para ellos, solamente para ellos. En el habitáculo donde se introducen los puntos en el ordenador no cabe un alfiler, y en los aledaños de los camerinos, imposible. Eso es un ir y venir de personas e incluso sala de ensayo de las agrupaciones. Este año hemos oído pasodobles, presentaciones, cuplés y estribillos antes de que  lo estrenaran en el escenario. Sinceramente, esto no es serio.

  • La aplicación que calcula los puntos, hay que cambiarla pero ya (sin que se nos enfade su autor, Kiko Bogado). En el mundo de la informática, 5, 6, 7 ó más años es una eternidad y todo lo que no se renueve en ese tiempo deja de ser fiable. Pero no por como está hecha, ojo, que también debería ser repasado, lo digo porque seguro que hay herramientas hoy en día que ayudarían a agilizar esto. Y gratuitas.

  • Si el jurado continúa siendo uno solo para todas las modalidades, las máximas y las mínimas las quitaba de los totales, no de las piezas individuales. Me explico. Actualmente, se quita la máxima y la mínima de cada una de las piezas (presentación, pasodobles, cuplés, estribillos, popurrí y tipo). Pues bien, yo sumaría todas las puntuaciones y del total, quitaría la máxima y la mínima. Creo que es menos lío, y a la vez, se agilizarían los cálculos.

  • Hay que puntuar conceptos, no piezas. Todo lo que se pueda evaluar, se puntúa. Y en esto incluyo música, letra, afinación y tipo.

  • Puntuar de 1 a 10, o incluso de 1 a 15, los conceptos más importantes del repertorio. Y por supuesto, el popurrí sería la pieza con más valor del repertorio, para eso dura entre 6 y 8 minutos y debe ser puntuada por encima de lo demás.

A pesar de estos cambios que propongo, bajo mi humilde punto de vista, los que no estén de acuerdo con el veredicto seguirán enfadados y los que si lo estén, serán felices. El nuevo sistema de puntuación no va a cambiar esto. Pero sí puede ayudar a hacer un concurso un poco más justo y claro en algunos aspectos.

El carnaval, a veces te quita, a veces te da


El año pasado, La Comparsa de Córdoba esgrimía el argumento de tener un repertorio totalmente dedicado a un autor cordobés, Rafael Castro, que triunfó en Cádiz en los años sesenta, para no inscribirse en el resto de concursos, entre ellos el de Huelva. Quedaron séptimos en el certamen gaditano.

Este año se presentaron en Cádiz de nuevo, con un tipo y un repertorio totalmente ¿gaditano? (¡¡ si son "La marea 2" !!), como cabeza de serie y con muchas expectativas, bajo el nombre "El señor del mar". De la misma forma que en 2012, renunciaron a participar en el concurso onubense.

Hoy ya se conoce que La Comparsa de Córdoba no ha pasado a cuartos de final. Es lo que tiene un concurso como el gaditano. Si ayer te subían a la gloria, hoy te entierran en lo más profundo del averno. Si vas a participar en un certamen con tanta "calidad", ya sabes a lo que te enfrentas. Ánimo y suerte para ediciones venideras.

P.D.: A veces es preferible ser cabeza de ratón que cola de león.